Gorilas en la niebla zaragozana.

by Gloria García on 01/11/2015

 

¡Feliz año nuevo!Sí, por fin, se acabaron las Navidades. No me malinterpretéis, siempre van bien unos días sin trabajar, pero a veces el remedio es peor que la enfermedad. Y es que entre las cenas, las comidas, las resacas, las familias, la búsqueda del modelito ideal y la compra incesante de regalos, te quedan menos horas libres que en una semana laboral. Y encima te engordas dos kilos. Y tus regalos no te gustan.

Pero se acabó. Se acabaron los comentarios de las uvas de Canal Sur, el monólogo de Leo Harlem y el vestido invisible de la Pedroche. Hemos abandonado los propósitos de año nuevo y vuelto al trabajo, a la rutina, al tabaco y al alcohol. Y ha vuelto el cierzo a Zaragoza. Bendito sea. Que menudas semanas en Mordor hemos pasado.

Y es que las Navidades son duras, pero con  la niebla hasta los pies…se hacen infumables.  La niebla es genial para subir la persiana, ver todo blanco y pensar “mmmm,¡vivo en una nube! ¡Qué bien, vuelvo a la cama!”. No para “mierda…tengo que ir al Corte a por los juguetes de los sobrinos…” Pero claro, hay planes  que no se pueden posponer por niebla. Los cubatas gratis para la noche de Reyes en el bar del cotillón de Nochevieja, por ejemplo, son ineludibles. Y , poniéndome positiva (propósitos de año nuevo que se hace una…),pensé que quizá la niebla actuase como un filtro de Instagram, que lo hacen todo más bonito, y me resultase más fácil encontrar un chico guapo en Zaragoza.

Y …¡funcionó! Aunque bueno, quizá los cubatas gratis ayudasen un poco con el filtro. Estaba en puerta del garito encendiéndome un cigarro, cuando se me cayó el mechero y apareció él, de entre las nubes, todo alto, guapo, con barba y ¡con pelo! Se agachó, recogió mi mechero, me lo tendió amablemente con una sonrisa, me perdí en sus ojos…¡ains! ¡De película! Me habría lanzado a sus brazos y a sus labios en ese preciso instante. Ojalá lo hubiera hecho. Porque un momento después, tan sólo un segundo después, comenzó a hablarme. Parece ser que el Instagram no filtra personalidades, y que esta ciudad no filtra gilipollas. Y al final, de película, sólo quedan los gorilas en la niebla.

gorilas en la niebla

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Mi 30 cumpleaños

by Gloria García on 12/15/2014

Señoras, señores, hoy es el día. EL DÍA. Hoy es mi  30 cumpleaños. (Gota de sudor. Qué digo gota, ¡tsunami de sudor!)Sí, son 30 años, t-r-e-i-n-t-a.TREINTA.Una nueva etapa de madurez, o eso dicen… La etapa del éxito profesional, de la familia, de los hijos, del fin de las fiestas, de sentar la cabeza y echar raíces, de beber vino en vez de cerveza. ¡YA! Hay que ver cómo nos han engañado. De los creadores de…(leáse con voz de anuncio de la Paramount)…La Generación X …y La Generación Peter Pan…llega…LA GENERACIÓN TIMADA.

Hace un año empecé a escribir este blog con la intención de dar un giro de 180 grados a mi vida y ha resultado ser un giro de 360 grados, vamos, que me he quedado como estaba pero con un año más. Y más canas. Y esas arruguitas que “te hacen más interesante”. Vamos, que ha avanzado más el caso de Urdangarín que mi vida. Así que cuando me estaba quejando a mi madre de mi vida en general, me dijo: “hija, ya que no cambias de actitud, cambia de look”.¡¡Ojos de plato!! Pero mamá, ¿y esto?¿ Tan mal me ves? Pero como los años te hacen más sabio, a estas alturas ya sé que siempre hay que hacerle caso a una madre. Si dice que va a llover, va a llover. Así que he abandonado mi larga melena rubia… Esto sí que es una revolución, ¡y no lo de Podemos!

Este fin de semana de mi 30 cumpleaños ha sido especial. Muy especial. No por cortarme el pelo, sino porque he conocido al hombre de mi vida, y el que será padre de mis hijos. Te quiero cuqui!!!¡¡Que noooooo!!!!!! Jajajaja…, ¿os lo habías creído? Yo sigo esperando que algún día me pase de verdad. Aunque sea a los 40. Eso sí, prometo no poner en el blog mensajes de amor. Ha sido especial porque mis amigos me habían preparado una ¡¡¡fiesta sorpresa!!! ¡¡¡Qué emoción!!! ¡¡¡Que diversión!!!Aunque no se me cayeran las lágrimas, me emocioné muchísimo, y es que no faltaba nadie ni nada. ¡¡Un diez a la organización!! Así que se me olvidó todo eso de la crisis de los 30, de las canas, las arrugas, los bebés y los trabajos basura. No hay nada que no cure una buena fiesta con todos tus amigos, que a los 30 son más y mejores que a los 20. Me refiero a las fiestas, claro, porque los amigos…¡Es broma! Mil gracias por el sorpresón.

Ahora pensaréis que tengo la resaca de la vida y que no me puedo mover del sofá, ¡¡¡pero no!!! Las fiestas a los 30 cambian, ya no hacemos botellones en el parque Pignatelli con calimotxo y pasando frío. Ahora son vermús a puerta cerrada y bebiendo vino denominación de origen. ¿Quién echa de menos el rollo? ¿Quién echa de menos los 20?

30 cumpleaños a golpe de bombo

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ESOS HOMBRES QUE…acampan en tu casa a sus anchas.

by Gloria García on 12/9/2014

Esos hombres que...acampan en tu casa. No me pidas peras, soy un olmo.

Ya me había pasado antes, en el Erasmus,esto de los hombres que acampan en tu casa y no daba crédito. Pero dado que a una amiga le pasó algo similar, lo achaqué al carácter alemán. Y es que cualquiera que haya tenido alguna aventurilla con el género masculino  teutón, sabe de lo que hablo; podríamos decir que son unos románticos empedernidos, el último resquicio de caballeros de armadura de la humanidad. Pero no, lo que pasa es que esos hombres son MUY RAROS.

Conocí a un chico en una discoteca, bebimos, nos reímos, nos besamos, nos dimos los móviles y nos despedimos hasta otro día. Yo volví unos días a mi ciudad, y a la vuelta como le prometí, le llamé para quedar. Vale que el chico viviera en el extrarradio, pero no me parece excusa suficiente para que, en una primera cita, se plante en mi casa  con una bolsa de deporte y me diga que si se puede dar una ducha, que acaba de salir del trabajo. Esto…sí, claro. Después de una cita bastante mediocre, en la que tuve que adoptar la estrategia de “beber para hacer más interesantes a los demás”, no me costó mucho convencerle de que estaba muy cansada, así que de sexo, cero patatero. Lo que me costó fue dormir algo con ese hombre abrazándome como si fuese el amor de su vida. Al día siguiente, el chico había hecho miles de planes: que si desayuno, que si restaurante, que si compras… Necesité de la ayuda de un compatriota recién aterrizado  en el país (gracias, Dani) y de la excusa de “en esta cama no cabemos los tres” para que el muchacho y su bolsa de deporte desaparecieran de mi casa. Para siempre. Aunque a los días me escribió una carta de amor. Sí, sí. Una carta de amor. Alemanes… Unas semanas después, mi amiga, que me había dicho” estas cosas sólo te pasan a ti”, se llevó a casa a un chico de la discoteca, clavadito a Johnny Depp. Al día siguiente, por la noche, recibí un mensaje suyo: “Glory, no puedo sacar a este tío de casa. ¿Cómo lo hiciste?”Estas cosas no sólo me pasan a mí…

Como decía antes, pensaba que esto era cosa de alemanes…Pero la crisis,…¡ay, la crisis! Cada vez oigo más historias similares, de amigas a las que les pasa, y amigos que lo hacen, no os penséis.Recuerdo aquellos tiempos en que cuando tenías una noche loca, el chico en cuestión desaparecía concluída la faena, o preguntaba educadamente si podía quedarse a dormir y se iba por la mañana, sin desayunar y sin ducharse. Ahora si alguien hace eso es porque tiene una novia esperándole en casa. De lo contrario, se duerme sin preguntar, se levanta a las mil, por mucho ruido que hagas tú, se come tu desayuno o comida se fuma tu tabaco porque a él se le acabó anoche y si puede se echa una siesta. Alguno hay incluso, que si tienes que salir, te pregunta si puede esperarte hasta que vuelvas. ¿PERDONA? Que nos conocimos anoche.De verdad que creo que nos estamos volviendo todos locos.

Y pensaréis: “ay, Gloria, cómo eres. Con lo bonito que es el polvo mañanero y desayunar acompañada.” Pero no hablo de eso, que cuando hay química está muy bien. El problema es que la química nocturna suele desaparecer por la mañana y eso se nota. Y él también lo nota. Y aún así no se va de tu casa hasta que no se lo pides. Eso, amigos míos, no es un romántico, es un gorrón. Yo hace tiempo que adopté la política de “te importa irte ya, es que me gusta dormir sola”; porque más vale prevenir que curar.Y es que a veces no sabes si te llevas a casa a un hipster o a un indigente.

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Hablando de Bartolo

by Gloria García on 11/30/2014

Como ya os conté en el primer post de vuelta de las vacaciones, tuve una larga, larga desconexión mi vida rutinaria. Aprovechando que se me rompió el ordenador, que me quedé sin contrato temporalmente y que estoy hasta las narices de estar en casa de mis padres, decidí irme al pueblo. Nada más llegar allí con mi maleta llena de vestiditos de verano, me di cuenta de que iba a pasar frío… Y así fue. A los pocos días de llegar estaba con un “pasmo” que no paraba de moquear. Pasado este periodo de adaptación, el buen tiempo llegó poco a poco y yo salía más y más. Y es que la vida en el pueblo es maravillosa. Levantarme, hacer un poco de jogging por los caminos rurales, después cafecico, vermuteo y a comer. Todo esto con personas encantadoras, que nos conocemos de toda la vida y con un cariño que no puedes encontrar en una gran ciudad. Salgas a la hora que salgas de casa, siempre hay alguien con el que compartir una café y un millón de anécdotas y chascarrillos.

Ya había pasado un mes y medio, y me apetecía empezar a “alternar” más allá de la comarca. Así que convencí a a tres de mis amigas para irnos al apartamento de la playa de los padres de una de ellas. El viaje iba a ser fugaz, pero pintaba muy prometedor, playa, sol, copas, chicos,…

El viernes a primera hora de la tarde nos montamos en mi coche (60 cv) y nos pusimos de camino. Tras cinco horas de carretera (y eso que no nos perdimos), llegamos al destino. Por supuesto se nos habían pasado todas las “ganas locas de salir”, así que optamos por comprar una pizza y ver una película de amor romanticona y planear el día siguiente. No sé porqué tenemos la extraña costumbre de planear y planear, para luego no hacer nada de lo planeado (emoticono de gota de sudor).

El sábado fue genial, salvo porque llovió (otra gota de sudor). La lluvia truncó nuestros planes de playa, pero nos dió la oportunidad de hacer turismo rural y conocer a un grupito de tres chicos madrileños monísimos… (un poco jovencitos, pero… bahhh…). Por la noche quedamos con ellos y lo pasamos “teta”;risas, copas, bailes, etc… (etc.= no es de mi historia, y no me han dado permiso para contarlo, jijijiiji, pero échenle imaginación).

El domingo…, fue ¡¡¡¡horrible!!!!! Me levanté la primera de todas, la casa estaba hecha una pocilga, hacía una mañana horrible y no había nada para desayunar. Decidí ducharme para quitarme el olor a alcohol y tabaco y bajar a comprar algo consistente, porque si yo estaba mal ¿cómo estarían las otras?. Cuando llegué ya habían amanecido…y bueno ya se sabe, “noches de desenfreno, mañanas de ibuprofeno” Teníamos que volver al pueblo. Yo no me quería ir sin darme un bañito aunque hiciera frio. Así que me fui a la playa y quedé con estas en la piscina del apartamento. El tiempo se nos había echado encima, y decidí conducir con el bikini húmedo hasta casa, total ya se secaría por el camino…

¡Por fin! ¡¡¡En casa!!! ¡Qué bien!Pensaréis, vaya mierda de post…, y es que esto solo ha sido el principio. ¿Os ha llamado algo la atención? ¿Habéis leído algo raro? ¿Algo que no haya hecho nunca nadie antes?

Todo tiene consecuencias…,

Pasados dos días, me levanté con un leve dolor en la ingle. No le di mayor importancia, pensé que habría sido algún mal gesto corriendo, un traspiés… Pensé que lo mejor sería aplicar calor en la zona y en un par de días como nueva. Pero lejos de mejorar, el dolor iba a más y más y más. Hasta tal punto de no poder andar. Estaba preocupada, pero me miraba y no me veía nada extraño. Hasta que me exploré un poco “más a fondo” y note un bulto. Me asuste muchísimo. Y sin decir nada a nadie cogí el coche y me bajé a urgencias del Servet. Es horrible ir al médico, lo odio, y todavía me gusta menos, si el tema está relacionado con algo ginecológico. Los médicos ya se lo saben todo y les parecerá una consulta chorra más, pero ¡por favor, un poco de empatía con el paciente! Entrar en la sala después de dos horas de espera, llorando a moco tendido (no sé si del dolor o del susto), decirle al doctor “me duele el chichi”, el mal rato de la exploración y que te digan: “tiene un bartolino… (ojos de plato),…tome este antibiótico y si en tres días va a más vuelva al maternal para hacer un drenaje” (ojos plato más grandes con ojos lágrimas a chorro) Y nada más. No te dicen nada más. En mi vida, jamás, en toda mi vida había oído hablar eso. Salí de la consulta más blanca que el papel y ese fue el momento “MAMIIIIII”. Y mamí dejó todo lo que estaba haciendo y vino conmigo.

¿Bartolinitis?, ¿glándulas de bartolino?, ¿Por qué un nombre tan ridículo como el de bartolino? y ¿Por qué a mí?. (más emoticonos de llorar, tres filas de emoticonos llorando). Lo peor que puede hacer una persona recién diagnosticada es buscar en la red. Sobre todo si buscas imágenes. Y por supuesto eso fue lo que hice. ¡¡Qué susto!!, ¡¡qué horror!!, (muchos más emoticonos llorando, una página llena). Pero la verdad que el susto se me pasó rápido, fue empezar a contar a la gente lo que me había pasado, y empezar a salir bartolinos como setas. Es una cosa muy muy frecuente, pero está claro que el silencio de las hemorroides no es comparable al silencio sepulcral de los bartolinos. La gente no lo cuenta porque le da vergüenza. Por un lado lo entiendo, pero por otro me fastidia. Estas cosas te las tienen que contar y estar preparado por si te toca. Fueron tres días de dolor, pero de “dolor-dolor”, un dolor como nunca antes había tenido. Estaba claro que la cosa no iba a menos y bajé al maternal como me había indicado el doctor.

Si urgencias del Servet me gusta poco, lo de hospital maternal de Zaragoza ya es de traca. ¡Madre de dios!, ¿cómo puede estar un hospital en esas condiciones?. ¡¡¡Horrible!!! ¡¡¡Horrible!!! Se cae a cachos y con aspecto de sucio. No tenía ducha en la habitación, el grifo estaba roto y poquísimo personal para el gran volumen de pacientes. La operación fue sin problemas. Y “muerto el perro se acabó la rabia”, todos los dolores desaparecieron.

La vuelta al pueblo fue muy divertida, todo la gente me preguntaba “¿Qué tal vas de lo tuyo?” y contestaba “muy bien, gracias”.

Ahhh…, y todo esto ¡¡¡por conducir con el bikini!!!

bartolino

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El mercado español está fatal.

by Gloria García on 11/23/2014

Hablar es gratis, no te fíes.

Mi  “trabajo” de becaria no me reporta muchos ingresos, así que últimamente he estado buscando medios alternativos para sacarme unas pelillas extras. Y es que aunque las cervezas  van a un euro en El Seminario, la cultura se vende muy cara, y últimamente hay mucho conciertazo en Zaragoza. Así que pensé en volver a dar clases particulares, que hace diez años, cuando era una pipiola, me sacaba doce euros la hora. Quizá ahora  podría sacarme quince o veinte. Inocente de mí… ¿Pues no hay gente que está cobrando menos de seis euros la hora?

Aún así, he empapelado el barrio con mi cartelito de Licenciada-da-clases-particulares y mi dirección de correo electrónico. En esas estaba,  saliendo del gimnasio, en chándal y con la cara aún roja del esfuerzo del spinning, cuando se me aproximó un abuelito: “oye, maja”. Muy dulce yo, me giré.

-Dígame.

-Guapa, ¿estás casada?

-No,-extrañada- no estoy casada.

-¿Y tienes novio? -No…-gracias por recordármelo, mi abuela no lo hace con suficiente frecuencia.

-Pues, ¿qué te parece  si te doy veinte euros y lo hacemos?- Ojos como platos.- Pero con preservativo, ¿eh?

-Señor, ¡se está usted equivocando!- Arranqué mi cartel y me fui corriendo a casa.

Parece que la crisis afecta a todos los sectores. Si el polvo va a veinte euros, ¿cómo voy a cobrar  quince por una clase? Maldita crisis, malditas leyes de la oferta y la demanda y maldito mercado laboral.

Pero si el mercado laboral está fatal, el de los hombres ya… El finde pasado salí con mis amigas, y vino un amigo de una de ellas al que ya había visto otras veces. Siempre que nos veíamos nos pasábamos la noche tonteando, pero nunca pasaba la cosa a mayores. Por eso me sorprendió ver el domingo que me había agregado a Facebook. Tras un par de horas de dirty talk  nos dimos el móvil.  Y tras un par de días de tórridos WhatsApps, me atreví a decirle que esa semana estaba sola en casa, que mis padres estaban de viaje con el Imserso.

Quedamos el jueves. Nos pasamos la mañana mandándonos mensajes de lo que nos íbamos a hacer el uno al otro cuando nos viéramos. Y una hora antes de la cita me dijo que estaba muy cansado, que no había dormido bien, y que necesitaba echarse una siesta, que luego me llamaba. Por supuesto no lo hizo. Me mandó un WhatsApp por la noche para quedar al día siguiente. Bueno, vale, podía esperar un día más. El viernes me dijo que le dolía la cabeza. En serio, QUE LE DOLÍA LA CABEZA. ¿Es esto otra consecuencia negativa de la igualdad? ¿Es que ahora los hombres dicen que les duele la cabeza para no tener sexo? Después de décadas de estereotipos, chistes malos y comentarios despectivos y sexistas al respecto, ¿ahora el género masculino tiene la osadía de decir que le duele la cabeza?Cabreada e indignada le escribí: “oye, tío, qué te pasa. ¿Vamos a follar o no?” Dos horas después me contesta: “Lo siento, lo he estado pensando, y estoy harto de mi promiscuidad.”

ESTOY HARTO DE MI PROMISCUIDAD.  Estoy. Harto. De. Mi. Promiscuidad. Lo juro. Maldita crisis, malditas leyes de la oferta y la demanda y maldito mercado sexual. En este país no hay quien gane dinero digno ni quien eche un digno polvo. A este paso voy a acabar ofreciéndole yo veinte euros al abuelo del gimnasio.

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El doble check azul de WhatsApp

by Gloria García on 11/16/2014

doblecheckazulJulioIglesiasEstá claro que el equipo de WhatsApp quiere acabar con nuestra vida social. Si la razón es que son un grupo de nerds que carecen de ella, unos celosos compulsivos que quieren controlar a su pareja o una panda de esquizoides que quieren destruir el universo, lo desconozco, pero lo que está claro es que la han liado parda.

Promiscuos del mundo, se acabó vuestra diversa vida sexual. La excusa del “perdona, no lo había leído” ya no cuela. Se acabó el “hacerse el interesante”  fingiendo estar haciendo algo importante que te impide mirar el móvil; el “ir de  duro” para ligar;  las venganzas del “pues si tarda tres horas en contestarme, yo cuatro”; el “buf, este que quiere quedar otra vez, paso”; el “tenía el móvil en silencio” cuando estabas sopesando con quién de tu chorboagenda ibas a quedar hoy,  el escribir a varios polvos potenciales a  la vez en una noche de desesperación…El chat  va a empezar a llenarse de “por qué no me contestas”, “te has enfadado conmigo” ,“ya estás por ahí de fiesta” “pero no querías quedar” y en última instancia de “ pero de qué vas, no vuelvas a escribirme”.

Parejas del mundo, se acabó vuestro tiempo privado. Vale que habrá parejas sanas y consolidadas a las que las nuevas tecnologías no les afecten, pero admitámoslo, hay muchas que son más esclavas de internet que del amor. Y hay mucha gente posesiva, obsesiva, celosa empedernida, neurótica, insegura, desconfiada, controladora e incluso mal de la cabeza. Y mucha gente infiel. Así que si antes ya muchas parejas rompían a causa de sus tonteos en Facebook, sus e-mails subiditos de tono con terceras (y cuartas, y quintas) personas y sus fotos eróticas por WhatsApp…ahora esto se va a multiplicar por infinito. Y es que como tu pareja te acribille a mensajes y sepa que tú los has leído y no los contestas…te vas a comer una bronca de campeonato. Y como tu pareja se vea obligada a contestar a los CIENTODIECIOCHO MENSAJES DIARIOS que le escribes…se va a buscar a alguien con un Alcatel Ladrillo Turquesa.

Hijos del mundo, se acabó vuestra independencia. Vuestra madre, ahora sí que lo sabe todo. Ya sabe que lo has leído. Sólo hay dos opciones, decirle que sí, que te has abrigado, que llevas paraguas, que estás estudiando, y contarle todo lo que has comido hoy o bloquearla y decirle que te has pasado a Line. Con suerte se angustiará con tanto emoticono gigante y volveréis a vuestra antigua relación de “ella me llama, yo no se lo cojo”.

Pero como hecha la ley, hecha la trampa, ya hay algunos truquillos para deshacernos del destroza-relaciones y evitar el doble check azul de WhatsApp. Aunque claro, al igual que cuando nos quitamos la última hora de conexión, tendrás que soportar reproches y dar explicaciones de porqué lo has hecho. En este caso lo mejor es decir:“cariño/ amigo/ mamá, no es por ti, es que no quiero que mi jefe vea cuando estoy leyendo whatsapps en vez de trabajando”. A tu jefe le dices que es por tu madre, lo entenderá. Te copiará la idea. Quizá te de un aumento.

Pero si nada de lo anterior funciona, hay otra alternativa muy simple y efectiva, pero sólo apta para personas independientes con buen autocontrol y alta autoestima: si no quieres contestarlo, no leas el mensaje. Y si no, convence a todos tus contactos de que se pasen a Telegram.

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Las bloggeras también se van de vacaciones

by Gloria García on 10/19/2014

Es cierto; me he tomado unas vacaciones muy largas. Pero es que hay veces que el cuerpo y sobre todo la mente, lo necesitan. Todo empezó con una gran pérdida de la que me ha costado meses recuperarme. Fue mi fiel compañero durante años. Estaba ahí al despertarme, al acostarme, me acompañaba en los momentos felices, en los momentos tristes, me ayudaba a superar el aburrimiento y el hastío…Pero un día de repente algo empezó a ir mal y aunque nunca perdí la esperanza, un día de junio terminé oyendo la fatídica frase: “lo siento, no se puede hacer nada”. Había muerto mi ordenador. Sobra decir que en los tiempos que corren vivir sin ordenador es…difícil. Sobre todo si tu móvil te costó cero euros. Pero tras el periodo de negación (seguro que alguno de mis amigos informáticos me lo arreglan), el de ira (¡vaya mierda de informáticos tengo por amigos!¡Bloqueados del whatsapp ¡) y el de desesperanza ( ¿por qué a mí? ¿por qué ahora?) y tras asumir que no podía permitirme comprarme otro ordenador, llegó la fase de reestructuración. Decidí tomármelo con filosofía y aprovechar la coyuntura para hacer algo radical: desconexión total. Me fui al pueblo con mi abuela, sin ordenador, sin internet, sin móvil, sin vida social. Al principio fue duro. Cualquier sonido agudo lo confundía con el aviso del whatssapp, cuando hablaba por teléfono me echaba a caminar hasta que el cable tiraba de mí, mi abuela no me dejaba deshacer cuando jugábamos a las cartas y me miraba raro cuando le decía, delante del plato de comida, “me gusta” con el pulgar hacia arriba. Un día incluso fui a  comprar un montón de golosinas de colores e intenté montarme un Candy Crush manual, sin mucho éxito. Pero lo peor de todo, sin duda, fue volver a ver la televisión. Cuando gracias a internet y a tu disco duro externo puedes ver la serie, peli o programa que te gusta cuando te apetece, la tele se convierte en ese mueble hacia el que se orientan los sofás. Salvo Los Simpsons y las noticias a la hora de comer, poca tele he visto en los últimos años. Y ahora se que no es por funcionalidad, es porque es una mierda.  Informativos en los que la sección de deporte es más larga que la de noticias( a veces, hasta la del tiempo es más larga), series de época en las que nunca pasa nada, programas o series sobre barriobajeros casi analfabetos, tertulias del corazón en las que la gente se grita e insulta sin compasión, debates políticos en los que la gente se grita e insulta sin compasión, programas humorísticos en los que recopilan los “mejores momentos” de todo lo anterior y el equipo de Pablo Motos haciendo el gamba. Temo el día en que hagan una serie de época sobre políticos casi analfabetos insultándose hablando de fútbol mientras hacen experimentos químicos para niños. Líder de audiencia, seguro. Menos mal que me llevé mil libros y en el kiosko vendían el Vogue. Pero a todo se hace una, y pronto empecé a disfrutar de la vida rural. Los paseos por el campo, el saludar a todo el mundo, el guiñote y carajillo en el bar, las fiestas de los pueblos vecinos… Bueno, eso es otra historia, que ya contaré. Porque, aunque he estado de retiro en el monte, también me han pasado cosas este verano, visita al hospital incluida. Y la vuelta al trabajo fue dura, pero como todo buen maño sabe, el verano termina con las fiestas de Pilar (“después de Pilares me pongo”). Así que, ahora sí, con ordenador nuevo (gracias abuela), doy por finalizados el verano y la procastinación y vuelvo a la rutinica. Gloria is back.

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Noche de Champions.

by Gloria García on 05/25/2014

photo1Podría decir que ayer salí para celebrar la victoria del…¿quién ganó al final? Pero me la chufla el fútbol. Salí de marcha aún a sabiendas de que los bares estarían invadidos por hombres de cromañón: hinchas enaltecidos por la victoria de su equipo, o peor aún, ahogando en alcohol la frustración de la derrota del suyo.

Pero entre toda esta marabunta, a mitad de noche, ¡oh! ¿Qué ven mis ojos?¡Un homo habilis! Menudo tío guapo. Así que saco pecho, meto tripa y pongo mi mejor sonrisa. A la tercera mirada se acerca a mí. Simpático, agradable, divertido…¡vaya caramelo! Nos besamos, seguimos hablando, nos besamos otra vez, cierran el bar….y vamos a su casa.

Vive solo, en el centro y es limpio y ordenado. O tiene una señora de la limpieza limpia y ordenada, da igual. Un chico impoluto. Tomamos una copa, y vamos al dormitorio. Me desnuda despacio, me besa todo el cuerpo, y empiezo a desnudarle y… y… ¿qué es eso? A estas alturas de la vida pensaba que lo había visto todo. Demasiado pequeñas, demasiado delgadas, demasiado fofas, demasiado rápidas…Pero eso no lo había visto nunca. Eso era como…como…¡un garfio! Disimulé como pude mi cara de estupefacción  e intenté continuar como si nada raro pasase allí. Al fin y al cabo hasta entonces el chico había sido un amante excelente, y yo, soy una aventurera. Quizá había descubierto la joya de la corona y nuevos placeres desconocidos me aguardaban.

Pero no. Aquello no provocaba placer, aquello provocaba un dolor infernal. Así que aguanté lo que pude e hice una actuación digna de un Oscar. Cigarrito de después, conversación de cortesía postcoital y empiezo a vestirme. “¿No te quedas a dormir?” Y me mira con esos ojos verdes y cara de perrito degollado…¡Ay! “No puedo, tengo que fichar en casa paterna.” Pensando que si me quedo, va a querer más marcha por la mañana, y por ahí sí que no paso.

De camino a casa me manda un whatsapp encantador. Y otro por la mañana. Y por la tarde. Y empiezo a plantearme si no merece la pena casarme con él y no tener sexo nunca jamás. Al fin y al cabo este ya se de qué pie cojea…

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Astenia primaveral.

by Gloria García on 05/18/2014

Tras tres semanas sin publicar absolutamente nada, hoy, por fin,  me digno a escribir.

Tres fines de semana con despedida de soltera, bautizo y boda. Este fin de semana he librado, pero el siguiente tengo comunión. Yo creo, que esto es lo que llaman los médicos astenia primaveral.

Porque además de estar cansada de la vida y del trabajo, tener una alergia de caballo y como consecuencia la nariz como un pimiento, tengo que dedicar mis huecos libres y esfuerzos en reuniones  con gente que apenas conozco para  preparar gilipolladas, en teñirme las raíces (y, para qué negarlo, alguna cana), en buscar una chaqueta porque para los modelitos del evento,  ¡difícil es encontrar una chaqueta que quede bien con el look!( por no decir lo caras que son y que por supuesto, acabas comprando muchas más cosas …)

Total, que no me queda tiempo de hacer lo que a mí me da la gana. Es decir, practicar “el rasquiplacer” (tirarme en el sofá mientras veo series una detrás de otra, leo  o me pinto las uñas). Ni tengo dinero para lo que a mí me de la real gana.

El objetivo de llegar al mes de agosto con la tripa plana y morena se va diluyendo…, aunque como dice “el Cholo”, vamos a tener fe. Apuntada al gimnasio estoy; eso sí, he ido el día que me apunté y ya. Y eso que el recepcionista está buenísimo. Las dietas que supliqué a mi madre que me hiciera todavía cuelgan de la nevera, total, con tanto evento, la frase de “el lunes empiezo”, se ha perpetuado. Y sigo blanca como un folio, porque no he tenido tiempo ni de una sesión de 10 minutos en los rayos UVA del grupón que me compré. Si tengo el gimnasio, tengo las recetas y tengo el bono, solo me falta tener fe. Oye…, mirad que bien le ha ido al Atlético de Madrid con la fe… La semana que viene la comunión es en el Pilar, igual me acerco a poner una vela.

Además de todo esto, se suma que en la primavera se encuentra la campaña de hacienda!!!! Y dónde se ha visto, que una becaria que gana 800 euros al mes y se le acaba el contrato de mierda que tiene en septiembre, como ha tenido dos pagadores en el año fiscal ( el paro anterior y la mierda de beca) tenga que pagar 600 euros!!! Vas a hacienda a que te lo expliquen y te dicen, claro…, si estuvieras afiliada a algún sindicato, partido político, tuvieras algún plan de pensiones o estuvieras emancipada… ¡podrías desgravar!
QUÉ!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!?????????????

En fin, esto es astenia primaveral…, no es que no tengas ganas de hacer cosas es que no tienes tiempo de hacer “NADA” (y nada es tirarse en el sofá a comer, mientras ves dramas románticos y lloras como una magdalena).

no puedo más

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La operación Bikini

by Gloria García on 04/20/2014

En mi caso, y en el de muchísima gente, en Semana Santa suele darse la primera puesta del bikini, conocida  popularmente entre mis amigas como ¡el bikinazo! Mi Semana Santa consiste en: hacer el cambio de armario, probarme toda la ropa del verano pasado, autodestruirme pensando en lo mal que me queda y salir en busca de los primeros rayos de sol a Salou.

Tras pasar tres días con mi amiga en su apartamento, me he dado cuenta de que estoy más blanca que un folio (y eso no se soluciona con dos días de playa), de que la celulitis de los 30 no es la misma que la de los 20 y de que los paseos a la orilla del mar no rebajan los 4 cubatas de la noche anterior.

Y es que amigas, el bikinazo es la mejor terapia de choque para comenzar inmediatamente la #operaciónbikini.

Hace apenas cuatro horas que he llegado a casa, todavía no he deshecho la maleta. He pasado un par de horas en internet buscando las últimas dietas depurativas, la receta  del zumo verde de las celebrities y un training anti mufin top (y te estarás preguntando, ¿qué es el muffin top? Ver imagen. Jajajaja. Lo he descubierto hoy, es muy gráfico).También he “plomeado” a mi madre durante un buen rato diciéndole lo gorda que me veo y le he suplicado que haga comida de régimen y ese zumo verde. Mi madre me ha respondido con un “pues que pena, yo te había guardado estas torrijas que ha hecho la abuela”. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Nooooooooooooooo!!!!!!!!!!!!!!!!

Ya son casi las nueve y media de la noche y empiezo a tener hambre…, voy a ser fuerte y antes de cenar voy a hacer 15 minutos de abdominales y me voy a poner el despertador a las 6.30 para irme a correr mañana temprano. Después de cenar echaré un vistazo al grupón a ver si consigo algún bono para rayos UVA y seguiré leyendo  remedios contra la celulitis.

Sin ninguna duda la #operaciónbikini ha comenzado para Gloria. Este año seré fuerte y no abandonaré cuando suene el despertador.

antimuffintop

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